Aún esperamos más de Dios...

¿Quién puede saber el final de algo? ¡Solo Dios! Es bueno ver lo que Jesús hizo en estas vidas hasta ahora. Los llevó del desorden, a la vida ordenada; del odio, al amor; del robo, al trabajo; de las drogas y los vicios, al servicio a los demás; del egoísmo, a la vida comunitaria. ¡Y aún veremos más! Mucho más.

Lo que se inició lento y pequeño, hoy es grande y en continua expansión. Las lágrimas del pasado, son ahora, salones llenos de personas sedientas de paz y de esperanza. Verdaderas familias, donde da gusto vivir. Granjas comunitarias que albergan a muchos ex marginados. Trabajos en conjunto. Comedores para muchos. Y enseñanza de la Verdad. Es Amor derramado con el único interés de ayudar al otro y de agradar a Dios.

Seguiremos contando testimonios si Dios nos da fuerzas. Seguiremos diciéndole a todo el que nos quiera oír, que vivir con Jesús es lo ideal. Que el que no vive así, se pierde lo mejor de la vida, y además, no puede tener la esperanza que nosotros tenemos, de que al final del camino por esta tierra, nos aguarda el Señor, su Cielo y los que se fueron antes, a los que recordaremos hasta el encuentro.

Hay esperanza para el vicioso que desea cambiar. Hay victoria para el desanimado que desea salir de su situación difícil. Y hay buenas noticias para los pobres: ¡Es Jesús! Hoy te lo queremos presentar, para recibirle bastará con abrir el corazón y esperar y uno de estos días, todo cambiará.

¡Cerca de nosotros, camina quien todo lo tiene y todo lo puede y desea hacerte bien!

Omar Gaitán