En qué trabajamos

Trabajos y Recursos

Somos un grupo cristiano, que se precia de tal. Nuestro deber es compartir el amor de Dios, ayudando a los que más lo necesitan, sin distinción ni acepción.

A través de la evangelización en las calles, o por medio de organismos públicos, o privados llegan a nuestros lugares, personas con distintos conflictos sociales, físicos o espirituales para recibir ayuda.

Asistimos en lo que nos es posible a niños abandonados, jóvenes con vicios, madres solteras, ancianos pobres, enfermos solos, y otros casos que Dios nos envía. Esa diversidad, hace que estos lugares, no sean centros de rehabilitación, sino granjas de ayuda mutua o comunidades alternativas. Nunca perdemos el estilo de familia e iglesia.

Un médico opera y receta medicinas; un asistente social asiste y defiende al indigente; un policía cuida el orden; un centro de rehabilitación trata casos específicos; la iglesia de Cristo contiene, predica el evangelio, restablece el orden moral y ayuda al necesitado con amor, llegando a veces adonde los demás no pueden llegar.

Adulam solo aporta un granito de arena para mitigar la necesidad que nos rodea. Asistimos a muchas personas cada día y sin contar con ayuda económica estatal fija.

Sentimos que nuestro deber es predicar el evangelio con palabras y con obras. Además, ayudar en la educación, la salud y otras necesidades fundamentales. A todo lo que el Estado y la comunidad civil proveen a cada uno, nosotros le agregamos el amor de Dios, traducido en motivación, contención, consuelo y esperanza.

Solo tratamos de que cada día, nuestro lema se haga realidad: “Aquí también Jesús da vida, esperanza, amor y hace milagros”.

Páginas